Para dar un paso más en el camino de la fiel representación de la naturaleza, comenzamos nuestro proyecto de vinos orgánicos.

Para dar un paso más en el camino de la fiel representación de la naturaleza, comenzamos nuestro proyecto de vinos orgánicos.

En la búsqueda de dejar de utilizar pesticidas, herbicidas, y fertilizantes agroquímicos, Mauricio fue acercándose a la idea de lograr un producto libre de estos.

Siendo pionero en la búsqueda de la máxima expresión de la fruta, la curiosidad de Mauricio Lorca por estos vinos característicos por su intenso aroma frutado y gran complejidad, comenzó a finales del año 2018.

Viajó a Vichigasta, pueblo ancestral de La Rioja, para encontrar el mejor terroir para su propio proyecto de vinos orgánicos. Después de recorrer el terreno, y descubrir las cualidades climáticas y los atributos que hacen de este lugar el ideal para la siembra y crianza de un producto orgánico, se decidió y comenzó con este proyecto. 

Para la fertilización se recurre a productos naturales como el estiércol o el compost, y el suelo se protege con coberturas vegetales.

Para la producción, se autoriza el uso de levaduras indígenas o seleccionadas, sin modificaciones genéticas, el empleo de frío, la clarificación mediante proteínas naturales o bentonitas, la filtración con tierras filtrantes y el empleo restringido de dióxido de azufre, siendo ésta proporción prácticamente la misma que para la vinificación tradicional.

El sabor, es exactamente el mismo que los vinos tradicionales; difieren en el proceso productivo que resulta más limpio y privilegia el cuidado del medioambiente.

Para que los vinos tengan la denominación de vinos orgánicos, la producción de las uvas y el proceso de vinificación, deben estar certificadas mediante organismos privados. Estos organismos garantizan la trazabilidad y la condición de orgánicos de los vinos.

 

 

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